En las últimas semanas hemos visto como Uber se encuentra en el ojo de la tormenta por la perdida de calidad de sus servicios, sus problemas locales, la perdida de beneficios el año pasado y, peor aún, con la demanda de Susan Fowler, ex-ingeniera de Uber que abandonó la empresa luego de acoso sexual. Ahora la empresa más grande de servicios de taxis está nuevamente en boca de todos, esta vez por la violación de privacidad.

El New York Times ha revelado información sobre una reunión de urgencia entre Tim Cook y Travis Kalanick, CEO de Uber, la cual se llevó a cabo en 2015 y que terminó con un ultimátum de Apple, en la que Cook afirmaba retirar la app de Kalanick si no cumplía sus demandas.

El medio comenta que durante el 2015, Apple y Uber vivieron varias semanas de tensión luego que el primero descubriera que el segundo ocultaba información de rastreo a los ingenieros de la manzana, algo prohibido en sus términos y condiciones, pero lo peor vendría después.

“Me he dado cuenta de que has estado rompiendo algunas de nuestras reglas”, así empezó la charla entre los CEO de Apple y Uber.

Kalanick defendió a su empresa argumentando que rastrear a los usuarios es lo más normal, pues es una herramienta para combatir el fraude que sufría en países como China. En 2014 Uber perdía millones en el gigante asiático luego que miles de sus conductores compraran iPhone robados para pedir viajes así mismos y obtener los bonos que ofrece la empresa de taxis.

Esta táctica se llama fingerprint y consiste en crearle una “identidad” a cada iPhone, el cual se basa en asignar un código entre 4 a 8 dígitos a cada iPhone con con el que los ingenieros pueden identificar cada teléfono. Uber usó esta función para revisar a los iPhone catalogados como perdidos o robados y así bloquearlos de sus servicios, una acción en contra de las reglas del App Store y Apple.

Hasta aquí se puede tratar de un hecho cuestionable, pero comprensible si se llegara a negociar con el afectado, el enorme error de Uber fue hacer que sus ingenieros oculten toda esta información a Apple. ¿Cómo? Creando una valla digital alrededor de Cupertino para que sus trabajadores no identificaran esta violación a las normas de Apple, el error de Uber fue pensar que ellos trabajan ahí adentro.

La empresa de Cupertino se dio cuenta de inmediato y es así como llegan a tener la reunión Cook y Kalanick. Al día de hoy Uber sigue usando fingerprint pero ya no de la misma forma, por lo que luego de lo ocurrido con Apple se vieron obligados a cambiar toda esta estrategia,

Al día de hoy Uber ya no rastrea a sus usuarios si estos han eliminado la aplicación, información que ha sido reafirmada en más de una ocasión hace un par de horas a través de TechCrunch.

Fuente: The New York Times

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